200 gramos de harina
100 gramos de mantequilla
1 cucharada de agua (o más si es necesario)
2 pizcas de sal

Colocar la harina y la mantequilla fría, cortada en trozos pequeños, en un bol.
Añadir el agua y mezclar con la punta de los dedos para formar una bola lo más rápido posible.
Forrar un molde para tartas con la masa (extenderla en el molde).
Colocar encima fruta o una mezcla salada, y hornear durante 30-45 minutos, a temperatura media-alta (su ojo de chef juzgará).

Consejo:
Cuanto más dura sea la mantequilla, más delicioso será el aspecto escamoso de la tarta. Por lo tanto, puede sacarlo de la
nevera justo antes de cortarlo en trozos pequeños. Es bueno para el aspecto.
Si puedes dejar la masa en la nevera durante 1, 2 o 3 días, estará aún mejor.
Si amasas la masa durante mucho tiempo obtendrás una masa casi arenosa.